Pablo Borrego | En un tono mucho más beligerante que el sábado y el domingo contra PP, Vox y Ciudadanos, Pedro Sánchez ha criticado el clima tóxico en el que en su opinión se ha desenvuelto el debate. “Ustedes han tensionado la situación a ver si por algún lado aparecía una nueva oportunidad. Pues ya está, no lo han conseguido, no ha funcionado. Va a gobernar una coalición progresista.”
Pedro Sánchez presidirá un gobierno de coalición, el segundo desde la Segunda República, y su socio de Unidas Podemos Pablo Iglesias, le sugiere más tarde: “Te pido que, como presidente, ante los intolerantes, tengas el mejor tono y también, que tengas la mayor firmeza democrática”.
De uno en uno, Pedro Sánchez ha agradecido a los grupos que le han respaldado con un sí, cada cual con distintos argumentos y críticos con los partidos de derecha. Entre las abstenciones, imprescindibles para la investidura fue la de Bildu. Durante su intervención, Vox dejaba el hemiciclo. Y por supuesto, la abstención de Esquerra. Hoy la portavoz ha personificado su intervención al hablar de su hermana, en prisión condenada por el procés.
En nombre del PSOE, su portavoz ha cerrado la sesión asegurando que la derecha se ha radicalizado, que no cumple los principios democráticos ni acepta los resultados electorales.
Pablo Casado se ha subido a la tribuna y su primer mensaje ha sido para homenajear al Jefe del Estado, el Rey Felipe VI. Después ha recordado a las víctimas del terrorismo y ha acusado a Sánchez de querer romper el régimen constitucional. En el mismo tono Abascal, que tras condenar el último asesinato machista y calificar de plaga los delitos cometidos por extranjeros en España, ha vinculado al nuevo gobierno con el terrorismo.
Arrimadas ha asegurado que los extremismos son la gasolina de Pedro Sánchez. Los independentistas de Junts per-Cataluña también han votado `no´. Por último, Ana Oramas, de Coalición Canaria, ha pedido perdón por romper lo pactado y al hemiciclo, dignidad.